1) Subà en un subte demorado (hasta las pelotas) y vi que en la puerta opuesta estaba un flaco que nos tocamos un par de veces pero habÃa...
1) Subà en un subte demorado (hasta las pelotas) y vi que en la puerta opuesta estaba un flaco que nos tocamos un par de veces pero habÃa mucha gente para llegar hasta él. Miré quien estaba adelante de él, y vi a un flaco que obviamente ya lo estaba sobando antes que arrancara el subte en Catedral. Mientras el subte seguÃa parado sin arrancar, sube de mi lado un lindo trajeado y me queda adelante mÃo (habÃa cero espacio y yo estaba casi en el borde de la puerta).
Le rocé mi mano por su pija (tendrÃa algo suelto abajo porque no se sentÃa una pija aprisionada en un slip ajustado ni nada de eso). Un poco se le paró pero no fue la gran cosa. Sospeché que el flaco no era gay pero como tampoco hacÃa nada para evitar la tocada lo seguà rozando disimuladamente por algunas estaciones.
En una estación se bajan el trajeado y varias personas mas y quedo enfrentado con el que le sobaba la pija a mi conocido (para ese entonces mi conocido ya se habÃa bajado). Le agarré la pija casi de una, porque ya sabÃa cual era su onda. Me encantó ese pedazo enorme... bien gordita y larga... La verdad que no se encuentran pijas asi todos los dÃas en el subte... se la recorrà bien con la mano desde la base hasta la punta. La tenÃa bien para un costado asà que pude llegar hasta la punta y comprobar el tamaño de semejante nutria jajaja. Lo sobé unas estaciones hasta que me bajé.
2) Subà a un subte que iba muy muy lleno. Apenas subo un pibe onda wachiturro (wachiturro bien digamos) me miró de una forma que me llamó la atención. Él estaba cerca de la puerta por lo que pude hacerme lugar rápidamente.
Como los wachiturros me calientan para que cumplan el rol de pasivos y/o chupa pijas, me imaginé apoyandolo y eso fue lo que exactamente hice. En cuanto pude me le puse atras. En un momento, entre la multitud, pude meter mi mano dentro de mi pantalón, correrme el slip y quedar con la pija suelta. Estando atrás de él empecé a apoyarlo y el flaco no dijo ni MU...
Para no hacerla mas larga: a lo último se la comió toda y durante varias estaciones. Como él estaba de pantalones de gimnasia era imposible que no sintiera mi pija recontra parada contra su culo. Encima con la cantidad de gente que habÃa, la multitud me apretaba de una forma terrible contra ese culo que disimuladamente ante sus pares que lo rodeaban, querÃa una linda pija clavada.
Sebastian Radjanjopulus
Le rocé mi mano por su pija (tendrÃa algo suelto abajo porque no se sentÃa una pija aprisionada en un slip ajustado ni nada de eso). Un poco se le paró pero no fue la gran cosa. Sospeché que el flaco no era gay pero como tampoco hacÃa nada para evitar la tocada lo seguà rozando disimuladamente por algunas estaciones.
En una estación se bajan el trajeado y varias personas mas y quedo enfrentado con el que le sobaba la pija a mi conocido (para ese entonces mi conocido ya se habÃa bajado). Le agarré la pija casi de una, porque ya sabÃa cual era su onda. Me encantó ese pedazo enorme... bien gordita y larga... La verdad que no se encuentran pijas asi todos los dÃas en el subte... se la recorrà bien con la mano desde la base hasta la punta. La tenÃa bien para un costado asà que pude llegar hasta la punta y comprobar el tamaño de semejante nutria jajaja. Lo sobé unas estaciones hasta que me bajé.
2) Subà a un subte que iba muy muy lleno. Apenas subo un pibe onda wachiturro (wachiturro bien digamos) me miró de una forma que me llamó la atención. Él estaba cerca de la puerta por lo que pude hacerme lugar rápidamente.
Como los wachiturros me calientan para que cumplan el rol de pasivos y/o chupa pijas, me imaginé apoyandolo y eso fue lo que exactamente hice. En cuanto pude me le puse atras. En un momento, entre la multitud, pude meter mi mano dentro de mi pantalón, correrme el slip y quedar con la pija suelta. Estando atrás de él empecé a apoyarlo y el flaco no dijo ni MU...
Para no hacerla mas larga: a lo último se la comió toda y durante varias estaciones. Como él estaba de pantalones de gimnasia era imposible que no sintiera mi pija recontra parada contra su culo. Encima con la cantidad de gente que habÃa, la multitud me apretaba de una forma terrible contra ese culo que disimuladamente ante sus pares que lo rodeaban, querÃa una linda pija clavada.
Sebastian Radjanjopulus