United Colours of Once. Vecinos “calientes” que me comparten.

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Tengo un vecino con el que nos hemos encontrado en varias oportunidades. Él es corpulento, blanco, con rasgos suavemente túrquicos, con una pija gruesa y siempre al palo, y muy morboso y calentón. De más está decir que cada vez que nos vemos nos pegamos unos revolcones de aquellos. Pero hacía ya mucho tiempo no lo veía. Le escribí un par de veces y cero bola… Así que dejé de darle bola, a pesar de verlo conectado al Grindr muchas veces.

Hete aquí que hace un par de días, me conecté a chusmear un poco, y a los pocos segundos me llega un mensaje. De él.

-Como anda vecino? Calentito?
-Siempre
-Querés venir a chuparnos la pija a mi y a un negro?

 

No me lo tuvo que decir dos veces. Nunca había estado con un negro! Y encima también con él, era una lotería! La idea era que vaya cuando llegue el morocho. Pero como le había avisado que estaba un poco demorado, me dijo que vaya entonces y se la iba comiendo a él mientras tanto.
Dicho y hecho. En menos de 5 minutos ya estaba entre sus piernas abiertas en el sofá, mamándosela a full. Entre gemidos y elogios a mi trabajo oral, me dice “capaz que somos mas”. Y no dejaba de mirar el celu. En eso tocan el portero. Baja a abrir. “Llegó el negro”, pensé.
Pero cuando se abrió la puerta, entró un pibe. Mas chico que nosotros (en edad y en tamaño). Flaquito, pelo corto, barbita dibujada, medio trigueño (resulto ser colombiano). Al poco tiempo, el dueño de casa me vuelve a ofrecer su chota. Tenía gusto a chicle de menta. Era obvio que el otro pibe se la venía mamando en el ascensor. El “nene” se fue desvistiendo de a poco, revelando un abdomen con cierto trabajo gimnástico. Primero, el dueño de casa le ofreció de mamar su pija.

My neighbor next door is gay

El nene se iba pajeando, sacando a lucir una pija larga y algo mas gorda arriba que en la base. Se veía bien. El anfitrión me pide que se la chupe al nene, “asi como vos sabés”. En eso estaba, mamándosela al nene (que realmente venía bien), y este se la mamaba al dueño de casa. Suena nuevamente el portero. “Ahora viene el negro y se los coge a los dos”, dice el dueño. Nos quedamos con el nene. Chapamos un toque, se la chupe un poco mas, pero también quise probar su boca (que besando era muy buena). Y si, mamando también tenía una gran cancha. Que bien usaba la boca este chico! En eso estábamos cuando entró el nuevo integrante del grupo…
No solo no era el negro. Era todo lo contrario! Rubiote, alto, medio flaquito, bien vestido… Pero apenas entró, se mandó al baño. Pense “capaz es el novio del dueño de casa y no le cabió la onda, o capaz nada que ver, pero no le gustamos nosotros”… Estábamos el nene y yo mamándosela al dueño otra vez, cuando sale el rubio del baño (al final, había entrado a pegarse una ducha rapidita).

monster cock

Cuando pela pija… LO QUE ERA ESO!!! Contadisimas veces en la vida vi algo tan GRANDE!!! No solo LARGA, también cabezona y gruesa en toda su extensión. Y bien al palo. Muy derechita. Un monumento natural! El dueño me ordena nuevamente “mamasela como vos sabés”. Era todo un desafío. No sabía si iba a poder con todo eso. Así que me esmeré. No sé como hice, pero casi de una me la pude mandar hasta el fondo! Creo que el que sea tan derechita ayudaba (porque las que tienen curvatura, aun siendo más cortas, me cuesta mucho hacerles deep throat).

El pibe alucinaba. Después, el dueño nos ordenó al nene y a mi a chupársela al pijón a duo. Y nos ibamos intercalando. Momentos mas tarde, se la empecé a mamar de nuevo al dueño, y como que a partir de ahí, el pijón y el nene pegaron demasiada química. Si bien un par de veces el dueño ordenó “CAMBIOOOO” y yo pasaba a mamársela al pijón y el nene al dueño (y a pesar de que el pijón disfrutaba de mi garganta, cosa que comentaban con el dueño), se notaba que con el nene tenían como otra química (muchas veces frenaban para chapar y franelear, de hecho). Pero en medio de todo eso, el portero volvió a sonar…
Ahora si, EL NEGRO. Un morochazo con pelo muy encrespado, no muy alto pero si muy corpulento. Cuando entró estábamos de nuevo mamándosela a duo al pijón con el nene (aunque en el medio le empecé a dedear y a chupar el orto al nene. Ese hoyo pedía guerra). Así que el negro se puso en bolas casi de inmediato. Yo mientras pensaba “si el rubio tiene semejante poronga, lo del negro debe ser de otro mundo”, y me daba entre miedo y curiosidad ver que había bajo ese cierre. Cuestión que peló y….
Apenas si era mas grande que la mía. Si, bien negra, generosa (yo no vengo nada mal), curvada… Pero después de la del pijón (y con la “fama” que tienen los negros), fue algo decepcionante. El nene y el pijón estaban muy entretenidos entre ellos, así que me hice cargo del morocho. No se le ponía 100% al palo. Intercambiaba con el dueño, mamándosela un rato a cada uno (y a veces a los dos). Hasta que el dueño dijo que cuando queramos podíamos pasar a la cama.
pijas grandes

No fue inmediato, pero paulatinamente fuimos pasándonos a aquel espacio. Los primeros fueron el dueño y el nene. Después de una breve chupada de orto, el nene boca arriba y el dueño de frente, se lo empezó a coger. Mientras yo se la chupaba al pijón y el morocho y él chapaban. Parecía ser que el nene no la estaba pasando muy bien. No pasó mucho tiempo que frenaron. Le pedí al dueño que me cogiera a mi, que yo si sabría disfrutarlo. “Pará, tranqui, ya va a haber para vos”, me dice. Y le propone al negro ocupar el lugar del nene.
En ese interín, le había explorado el hoyo sutilmente al morocho. Y se lo notaba MUY abierto. Pero aun así, cuando el dueño se la puso… Los ALARIDOS que empezó a pegar. El dueño le daba con todo (como acostumbra a hacer) y el negro gemía a full. La imagen era realmente excitante. Era una verdadera porno en vivo! Mientras yo me pajeaba, porque el nene y el pijón estaban muy en la suya. En un momento el pijón lo hizo sentarse arriba de él al nene, como apoyándolo, pero sin ponérsela. Yo me puse a chuparle el orto al nene y la cabeza de la chota al pijón, a ver si ayudaba en la tarea. Pero como que no concretaban. El dueño ve al escena, y le ordena al pijón ponerse un forro y cogerse al nene. Pero el colombianito dice “no me animo”. “Bueno, yo si. Vení, ponemela”, dice el dueño.
analTodas las veces que había cogido con él, había sido tremendamente activo. Ni tocarle el orto me dejaba. Fue muy extraño, pero a la vez muy excitante ver como, estando boca abajo y el pijón totalmente enterrado encima de él, DELIRABA de placer ante las embestidas de rubio, y PEDÍA MÁS, casi llorando, al grito de “que hijo de puta, como me estas rompiendo el orto”. El negro no aguanto mucho estar fuera de escena, y se fue a darle pija por la boca al dueño. En eso, el nene empezó a chapar con el rubio pijón. El pijón ya se lo estaba cogiendo al dueño en cucharita, y la pija del dueño quedó apuntando hacia mi, casi como llamándome, así que se la empecé a mamar. Era un delirio total todo eso! “Poneme un forro y entregame el orto”, me dice el dueño. Se viene el trencito de la alegría!
Obviamente no lo pensé ni un instante! Agarré un forro, se lo calcé, mandé lubricante, y con el ritmo marcado desde atrás por el pijón, me la mandó casi de una. Que placer era todo eso!! Estuvimos asi un buen rato. El dueño le pidió al nene que me entregue el orto para sumar un vagón más, pero se negó. Ahí el pijón se la sacó al dueño. El dueño me cogió a solas un rato, primero yo encima, después piernas al hombro, después en 4, pero los otros ya estaban medio dispersos, lavándose, tomando agua, con las chotas ya gomosas tirando a flácidas… Pero ninguno había acabado aún.
Paramos de coger con el dueño, nos limpiamos los excesos, tomamos un poco de agua… Y al rato, empezó todo de nuevo, timidamente. Esta vez, el negro estaba con el nene, haciéndosela mamar, y yo con el dueño y el pijón, primero chupándosela a ambos, y después el dueño me agarró por atrás y, forro mediante, me la volvió a poner, a la vez que yo se la chupaba al pijón. Mas gloria que esa, imposible! El negro estaba a full, y decía que iba a acabar. El dueño me la sacó, se puso al lado del pijón y me dice “querés la leche?”. Yo había ido principalmente a coger con él, y a degustar su producción. Así que acepté el desafío. “Bueno, PEDISELA!” me dice, señalandome al pijón!

Debo admitirlo: desde que vi semejante bombón con semejante pedazo, lo único que tenía en mente era quedarme con su leche. Pero como había pegado tanta onda con el nene, pensé que se la iba a dar a él. Se la pedí. “Seguí chupando entonces”, me dice el rubio. En todo momento, el dueño me ordenaba “chupásela como me la chupas a mi”, “pajealo”, “usá las dos manos”, “pasale la lengua”, “mandatela a fondo”, a la vez que le decía al pijón “viste que bien la chupa?”, al lo que el rubio asentía. Me avisa que esta viniendo.

El negro, a todo esto, ya estaba acabando, pero… en sus manos. El dueño le ordenó mostrar la leche, pero el negro fue directo al baño con la pija y la leche encerradas en sus manos. El pijón no aguantó mucho mas y empezó a acabar en mi boca. MUCHO. Gimiendo. MUCHO. Se le notaba el gozo el la cara. Se la limpié bien. Se notó la cara de decepción del colombianito, y apenas le largué la pija al rubio, ya seca y gomosa, el nene se le prendió a ver si ligaba algunas sobras… Pensé que ahora me iba a dar su ración el dueño, pero no. Este agarró al nene, y empezó a pajearse con su boca. Me sumé con mi chota y se la di al nene también.

El nene alternaba mamando una y otra. “Lo enguascamos?” le preguntó al dueño. Ante su afirmativa, aceleramos las pajas, ayudados por la lengua del nene, y a la vez que nos comíamos la boca. Mis lechazos fueron directo al lado derecho de la cara del nene (y alguno mas al pecho). El dueño le llenó la boca poco después, mientras el nene dejaba un charco lechoso en el piso…
Terminada la faena, cada uno se vistió y bajamos en 2 tandas. Al otro día el dueño me volvió a escribir para que vaya a tomar la ración que no me había dado el día anterior…
Que vecinos tan copados que tengo!

Martin Brightside

Patagónico. Pasional. Psicólogo frustrado. Armo teorías sobre todo e imagino varias soluciones y salidas a los dilemas cotidianos, como los viejos libros de “Elije tu propia aventura”. Amante de la música. No me quitan el sueño ni la machez absoluta ni la perfección estética.

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