Mamando en Costanera Sur | Un levante ochentoso.

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Salgo sábado de verme con amigos en un bar por Microcentro, usando una ropa muy casual, deportiva, un short corto como los que usan los rugbiers y una camiseta. Camino por Esmeralda rumbo a Santa Fe para tomar el bondi y a una cuadra antes de llegar a la avenida pasa un auto a velocidad baja. Ventanas bajas, me mira y lo miro fijamente, no creo que llegue a pasar algo pienso. Pero media cuadra después para y se pone a un lado de la calle como queriendo estacionar.

Me digo no creo que haya parado por mí, igual mi curiosidad y calentura me superan y vuelvo por donde había caminado unos minutos antes yendo a donde se estacionaba el auto, voy lento y temeroso, paso al lado de la ventana del copiloto y el tipo baja la ventana, me acerco y lo saludo como si lo conociera, me pregunta que hacía por allí y me dice si quería pasear y divertirnos en el auto. Era un potro descendiente de árabes de buen aspecto, lindo pectoral y sonrisa pícara, unos 35 años creo (yo tengo 27, morocho común, morrudo, pibe de barrio). Con temor me subo y me empieza a contar que es de la costa y que viene a Capital seguido por temas laborales, me dice que es casado y con familia pero que tiene otra mujer aquí cerca que iba a buscarla en una hora, pero tenía más ganas de probar una boca y cola masculina.

Me pregunta dónde podemos estar tranquilos y lo único que se me ocurre es Costanera Sur. Le indico como ir, en tanto él se toca el bulto y luego toma mi mano y la pone encima de ese bulto que sentía como crecía. Me pide que la saqué y yo rápidamente obedezco, hermosa pija la que tenía el flaco, aún medio morcillona me pide que se la coma mientras conducía. Me quito el cinturón de seguridad, me acomodo para que quede libre los cambios y me dedico a degustar esa poronga que limpia olía a macho en celo. Le crecía más la pija y me la como toda, me dice que no me levante que tiene a los del metropolitano al lado y yo meto todo lo que sobra de su pija a mi boca y me quedo allí esperando que me avise que no hay moros en la costa. Al flaco le gusta y ni me avisa que ya se fueron, con una mano en mi nuca intenta meterme más su verga y me provoca arcadas.

Estamos llegando a Costanera y libera mi boca para preguntarme por donde debía ir. Le indico que calle tomar y me dice que hay demasiada luz como para hacer algo. Seguimos avanzando y encontramos un lugar con menor iluminación cerca de una cancha deportiva, se estaciona y me pide que se la mame de nuevo. De una me vuelvo a meter su verga que debía medir 20 cms. y muy gruesa además, mientras el metía mano por debajo de mi short y tocaba mi culo. Me baja el short y me mete un dedo en mi agujero y luego intenta meter dos pero me duele, usa su saliva y hace un nuevo intento y logra abrirme bien. Mete sus dedos muy profundo, luego mete un tercero y me dice que ya estoy listo para recibir su poronga.

Le digo de ir a los asientos traseros pero me dice que no, que prefiere hacerlo adelante. Me pide que me termine de quitar todo el short y que me siente encima de él, fue un poco incómodo ya que tenía el volante presionándome pero un macho así valía la pena el esfuerzo. Me duele al sentir su cabeza entrando y trato de sacármela pero el flaco con sus brazos fuertes me toma de la cintura e impide que me la saque, estamos así un rato y mi cola cede, se da cuenta y me empieza a llevar más a él sintiendo con ardor cada centímetro de verga que entraba en mí. Siento sus huevos en la entrada de mi ano, termino de sentarme encima de él y se comienza a mover. Lo que fue dolor en un principio se vuelve en placer y mientras el flaco domina el ritmo moviéndose de arriba a abajo y tomándome de la cintura veo como pasan autos en sentido contrario y se dan cuenta del espectáculo gratuito. Ya no me importaba nada, tengo al flaco rompiéndome el orto mal. Me levanta, saca 19 de los 20 cms. que tiene su poronga de mi orto y me deja en caída libre sobre él, veo las estrellas mientras me muerde el cuello y orejas cada vez que gimo.

No aguantamos más, me saca su pija y se quita el forro. Lleva mi cabeza a su entrepierna y me pide que se la chupe, me la como toda y siento como mi garganta se humedece con líquido espeso y caliente. Me ordena que me la tome para no dejar evidencia en el auto, le hago caso mientras saco papel higiénico de mi bolsillo y allí acabo casi después que él me llenara el buche.

Nos limpiamos, nos acomodamos la ropa y me lleva cerca de donde me levanto, se disculpa conmigo al no poder llevarme a casa (igual no se lo había pedido) pues su segunda mujer le está preguntando donde se encuentra. Suena su teléfono, es ella y se escucha la voz alterada de una mina que quiere que se la garche toda la noche, lástima que yo ya le robé la mayor parte de la leche de su hombre. Cortan el teléfono y el flaco me muestra un video donde se los ve a él y a la mina garchando en la cocina, digno de una peli porno de mediano-alto presupuesto. Cómo gime la mina y el hombre como le taladra adelante!, me pregunta si me parece linda su jermu le digo que sí (honestamente sí lo es) pero yo sólo tengo ojos para ver en acción a ese hombre que acababa de cogerme.

Llegamos a Santa Fe, estoy por bajarme y me pide mi número, se lo doy. Quedamos en repetir. Hoy, hace un par de horas me llama y me pide en verlo, esta vez en el departamento que alquila cuando viene por unos días. Deséenme suerte.

 

Angel Caído
Relatos de los lectores

Un lugar para que todos esos relatos que sean fantasías o no, puedan materializarse y compartirse con todos los demás… Historias que se repiten, pero que tienen el condimento único del que las escribe y las vive, Historias increíbles, y otras que se suman a una terrible y única realidad. Tus historias.

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