El Gitano Umbanda

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LilithEsa belleza magnética que ejercía su magia embrujaba mis ojos. Una masculinidad poderosa tan viril y atractiva hasta los límites de la peligrosidad. Sus ojos obscuros, opacos como dos agujeros negros ejercían una influencia centrifugan sobre mi curiosidad. Sus Besos Brujos que sabios sabian donde ir. No entendí lo que me sucedía con él, pero parecía una cuestión de deseo carnal intenso, mezclado con una necesidad de afecto romántico y pasional. Los gays algunas veces a la hora de intimar parecemos un ovillo enredado de sensaciones, pasadas, presentes y futuras.

No voy a hablar de los ritos, ni del culto umbanda, simplemente de aquel muchacho que conocí, que a muchos podría darles miedo, pero que en mi encendió la curiosidad y pasión.

Ale tenía 19 años, pero desde los 8 años que trabajaba, y desde los 15 que vivía solo. También fue un chico de la calle durante 2 años, así que tenía curtido bastante todo lo que era la vida, hablabas con él y parecía un hombre no un pendejo.

Se consideraba gay, mas allá de que había estado con chicos y algunas chicas, pero siempre me aclaro que sus primeros amores de jardincito fueron con varones, y que sus últimas parejas fueron pibes también. Decía que a nivel mental se entendía mucho más con un chico sea masculino o femenino, que con una mujer heterosexual. Se peleaba constantemente con su familia porque quería que aceptasen su sexualidad. Paso por muchas cosas a tan corta edad, y yo estaba totalmente atrapada con su historia. De repente un joven de 19 años me estaba dando más de lo que me podía dar un hombre pasando sus 40. Por eso cada vez estoy más convencida que no se trata de andar tanto tiempo dudando en la clandestinidad del deseo, ahogando emociones, sino más bien ir a lo directo y hacer respirar lo que se contiene sin necesidad.

Ale a los 15 años entro en la religión, me mostraba sus velas coloridas, sus pentagramas invertidos, sus imágenes, sus copas, la capa, el sombrero, y todos esos elementos que en algún tiempo me hubieran asustado, pero que ahora no. Me gustaba su poder de decisión, sentía que el tenia realmente las cosas claras (almenos con su sexualidad) mas alla de su enredada vida emocional, y si bien no había estado nunca con una ‘chica trans’ se comprometía con lo que vivía y sentía. Para mi escucharlo era una bocanada de aire fresco.

Me invito a su casa, me compartió sus tristezas que eran más que sus alegrías, me abrió su corazón complejo y espinoso, pero sobre todo me dio sus besos húmedos mojados por un néctar sabroso. Yo Aspiraba con suavidad y detenimiento esa feromona irresistible y aromática que el mismo Exu perfumaba en su piel. Los dos parados, con la luz de las velas, como tiempos antiguos, donde nuestras miradas se encontraban y nuestros cuerpos se entrelazaban como si nos conociéramos de mucho antes. Con sus manos y brazos me sostenía en el relajo que llevaba mi cuerpo  junto a él. Sabia como besar, sabia como tocar mi cuerpo, destrababa cada llave de cada puerta en el sendero por el cual quería pasar. Yo sentía que tenía 19 años devuelta, volviendo a ser un joven gay otra vez, reclamando lo que nunca pude tener. Su mirada me hacía sentir, que todo lo que viví después de esa edad había sido solo una fea historia que en ese momento había acabado, que en realidad nunca sucedió, pero que solo dejo en mí el conocimiento, la sabiduria. El reloj del tiempo finalmente se torció a mi favor compadeciéndose de mí en su propio juego al cual me hizo entrar.

Alejandro llevaba ya 1 hora de erección total, en ese juego de besos, cariños y mimos. Mi libido no estaba tan encendida como lo estaba mi alma, sus manos se movían cada vez más intensamente arrasando todos mis puntos débiles, logrando asi despertar el fuego ardiente del deseo.

Nos tiramos en la cama. El muy respetuoso no avanzaba sin que yo lo haga primero, aunque no sé si lo hacía porque era todo un caballero, o era todo un narcisista esperando que haga todo sola, qué más da, ya no importaba, vivía mi propia película mental.

Empezó a tocarme el culo, a poner sus dedos precisamente sobre el agujero, se los llevaba a la boca, y con ese mismo néctar diabólico empastaba la entrada a mi lado más íntimo y profundo. En su mirada fija, intensa, se veía el deseo de su lujuria por poseerme, por pedirle que me lo haga de una vez. Su boca callada, muy ocupada en esos besos que después marcaron todo mi cuerpo con manchas purpuras. Yo quise que así fuera, para poder seguir teniendolo ‘de alguna forma’ conmigo aun después del alba.

Acostaba sobre la cama me hacia el amor en todas las posiciones. En la que más nos detuvimos fue cuando recostada levantaba mis piernas y de frente nos veíamos gozar ese momento. Su pija entro sin fuerza y sin dolor, mi relajación era plena, el sexo no debería doler. Él era un macho que sabía de culos y de conchas, no debía decirle nada, él lo sabía todo. El tocaba todo, no tenía que enseñarle nada, era yo la que tenía más para aprender, que irónico con alguien que es mucho más chico que yo.

Sus movimientos suaves pero intensos, su cara que con la sombra y la luz de la vela se desdibujaba mostrándome todas sus facetas. Seguíamos en la misma pose, pero de a momentos él se doblaba más para alcanzar nuevamente mis labios y volver a besarlos.

De golpe empecé sentir como su pija escupía adentro de mi culo, no me aviso, parece que no aguanto más. Mientras descargaba sus huevos inhalaba profundo y gemía suavemente al supirar, el sudor brillaba en su frente,  su cara se erguía para atrás. Acá está el secreto que pocos conocen y muchos no entienden, estaba siendo de él, en ese momento único donde dos cuerpos se fusionan. Acelere para acabar en la última pulsación suya, quería acompañarlo.

Se recostó alado mío y después fuimos los dos a lavarnos. En ese momento agarro el celular y me dijo que tenía que irse por que un familiar de él estaba mal.  Era verdad ¿? Era Mentira ¿? Lo único que sé es que no me quería ir, estaba tan cómoda..

Nos despedimos rápidamente, y el reloj volvió a hacerme una mala pasada, pero quizá no era el reloj, si no que era yo, que era la película en mi cabeza.

Caminando a mi casa con la incertidumbre del encuentro cortado, pero con la dulzura y la intensad de lo vivido. Más tarde me comento que había sufrido de presión, que no se había sentido bien sobre el final. Quizás fue mucho para el (¿), quizás ahí mostro su débil corazón juvenil(?) cargado de emociones y de sensaciones que no pudo manejar en ese fugaz instante.

No lo sé, lo que si se, es que ese momento va a perdurar en mi cabeza, y que lo disfrutado y lo vivido, no lo quita nadie, ni el tiempo, ni el reloj…

Lilith

Hay tanto por saber, tanto por descubrir, mi curiosidad no tiene descanso.. Maquilladora Profesional, amante de la naturaleza y de la sexualidad, soy Gay, Travesti, Crossdresser y tantas otras cosas más.. Para que limitarnos?

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2 Replies to “El Gitano Umbanda”

  1. Creo que sos Nikki dior si realmente sos ella me alegra que otra vez haya vuelto a escribir acá en la pagina siempre veía tus historias esta Me Encanto particularmente porque a mí me pasó algo más o menos igual Qué bueno que hayas vuelto!

    1. Gracias Aldito! Si, estoy devuelta y soy yo.. cambie mi nombre y algunas cosas por que bueno estuve tiempo afuera del sitio, asi que esta seria una nueva encarnacion jaja. Che! Que copado que te paso algo similar, despues contame por que me interesa mucho. Gracias por tu bienvenida!

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