El padre o la madre: ¿quien determina que seas dotado o no?

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Federico Goyena
Fede
El eterno debate y tema de conversación si hablamos de sexo. ¿El tamaño importa o no importa? No lo es todo pero el tamaño importa, porque si no no estarías aquí leyendo la respuesta a esta pregunta. Quien te dio el pedazo que llevas colgando entre las piernas? ¿Quién influye más en el tamaño de tu pene, tu padre o tu madre? Si estás bien dotado, la genética habrá tenido algo que ver en todo esto. ¿Chota grande o micropene? Enterate.

 

Durante las primeras siete semanas del desarrollo fetal, los fetos tanto masculinos como femeninos tienen el mismo aspecto. Los órganos sexuales son completamente iguales, sin diferenciar. Si el feto ha heredado el cromosoma Y por parte de su padre, a partir de la octava semana comienza a desarrollar los testículos y el pene. Si ha heredado el cromosoma X, desarrolla los ovarios.

En este caso, el padre tiene la “culpa” de si eres hombre o mujer, pero es la influencia materna la que tiene relación con el tamaño de los genitales. Los genes implicados en el crecimiento del pene provienen del cromosoma X. Los hombres solo tienen un cromosoma X, y este es heredado al azar de los dos que tiene su madre.

Por lo tanto, dos hermanos pueden tener el pene de dos tamaños completamente distintos (al heredar, uno, el primero de los cromosomas X y el segundo el otro).

Dos hermanos pueden tener el pene de dos tamaños completamente distintos

Aún así, la mayoría de los hombres de una familia suelen tener un tamaño similar, al igual que si un padre es alto su hijo también suele serlo. No obstante, se trata de una mezcla en la que intervienen más de 200 mutaciones genéticas de novo (es decir, que generan genes ligeramente distintos a los de nuestros padres). Éstas son las que provocan diferencias como una leve inclinación del pene hacia la izquierda o un grosor algo mayor.

Aun así, la genética no lo es todo. Existen influencias externas que pueden determinar algunos aspectos de su desarrollo.

Según una investigación de la Universidad de Edimburgo, la exposición hormonal después del desarrollo temprano del feto puede acelerar el proceso de crecimiento, pero no hacer que la longitud acabe siendo mayor.

A pesar de que los hombres producen testosterona durante toda su vida, el pene solo crece durante la pubertad.

Por desgracia, lo que sí puede hacer es disminuir el tamaño. La desnutrición y la exposición a ciertos contaminantes estrógenos y productos químicos llamados interruptores endocrinos –que pueden hallarse en algunos cosméticos, pesticidas y plásticos– ocasionan que el crecimiento del cuerpo sea menor, tanto de tus extremidades como, sobre todo, del pene.

Las dos hormonas que regulan el crecimiento del órgano viril son la hormona del crecimiento y la testosterona, esta última más relacionada con la longitud y el grosor. Pero, a pesar de que los hombres producen testosterona durante toda su vida, el pene solo crece durante la pubertad.

En cuestión de tamaño, el 95% de los hombres entran dentro de la media. Una media que es la siguiente:

Flácida: 9,14 centímetros de longitud y 9,39 centímetros de perímetro.

Erecta: 13,2 centímetros de longitud y 11,68 centímetros de perímetro.

El pene es un elemento totalmente independiente del resto del cuerpo.

El mito que no tiene ningún fundamento es el que dice que el tamaño del dedo corazón determina el del pene. Tampoco el de los pies, las manos o cualquier otra parte del cuerpo. Se trata de un elemento totalmente independiente del resto del cuerpo.

Que las personas de raza negra tengan un pene más grande tampoco es estrictamente cierto. Aunque es cierto que las ubicación geográfica puede influir en el tamaño del pene, ello tiene más que ver con la longitud total del cuerpo que con la etnia. Es decir, existe una proporción con el tamaño del cuerpo, aunque esta también es débil.

Federico Goyena

Ingeniero informático, que todo lo tranqui y aburrido que tiene en la profesión lo tiene de divertido en otras áreas, me gusta el turismo aventura, nadar, y los deportes extremos, sigo buscando alguien para compartir la vida, pero la ídem me es esquiva. Algo cabrón, pero buen tipo

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