El delicado arte de mamar.

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Daniel Baños | Artes mamatorias | Tips | Mamar |
Sinceramente creo que chupar o mamar una chota debe de ser uno de los más puros placeres en la vida. Aunque muchos hombres y mujeres no aprecian lo divertido que puede llegar a ser, quizás las razones sean varias, como no saber como hacerlo correctamente sin fracasar en el intento y si este es el caso acá les dejo un articulo que escribo recordando mis épocas de escort donde hacía de ello mi profesión habitual. Y créanme nadie se me resistió a una buena mamada, generalmente al día siguiente mandaban flores y volvían por más!! 😉

mamar

Daniel B

Debo advertirles que hay un montón por ahí a los que les encanta chupar, lamer y mamar, y aunque puedan parecer amateurs, vamos a tener una dura competencia para l@s que sean tímid@s. Conozco gente (hombres y mujeres) que incluso acaban sin tocarse chupando una pija (soy uno de ellos… pero hay más por el mundo).
Comencemos imaginando que estás con un hombre que le gusta que se la mamen.  Sé zarpado y deslízate al suelo entre sus piernas, siempre mirándolo y sosteniendo la mirada, y abre suavemente su bragueta. Busca y palpa su verga. Si está caliente para ti, ya estará dura. Si es nervioso, puede estar aún doblada en sus calzoncillos.
Mantén agarrada su pija y sube a su cara y bésalo. Observa si podes sentir una respuesta abajo. Cualquier movimiento es buen signo.

Ahora sácale la verga y mira cómo está. Si está dura, lo estás haciendo bien, en otro caso, lo que podrías hacer es sacarle las pelotas a través de la bragueta. Si los pantalones están muy tirantes, bájalos. Ahora sujeta sus pelotas en la mano izquierda y la verga en la derecha. Apriétala poco a poco hacia abajo en dirección a la base del mango y disponte a chupar.

Recorre tu lengua sobre tus labios para tenerlos listos y húmedos y mira la cara de tu hombre. El quiere mirar como lo chupas.
A los hombres nos gusta mirar. Somos netamente visuales es lo que nos diferencia de las hembras. Ahora abre tu boca ligeramente para atormentar y excitar a tu hombre y acércate junto a su chota. Respira en él, sóplale con tu aliento caliente. Olela!! Saca tu lengua de nuevo y tócale, atorméntalo.

Asegurándote que tu lengua está goteante de humedad, comienza en la base de su mango y lame hacia arriba, lentamente. Gira tu cabeza de lado y simula morderle, suavemente colocando tus dientes en su carne. Si hay prepucio, (la piel que recubre el pene), no lo tires de una para atrás atrasa el momento todo lo que puedas….

Humedécela de nuevo con tu lengua y usa tu mano para esparcir el líquido alrededor si es necesario. Una verga húmeda se ve y suena más sexy que una seca.

Tu izquierda entretanto está tocando sus pelotas, quizás arañándolas ligeramente con tus uñas. Inspecciona la zona del perineo. Ve debajo y detrás de las pelotas para encontrar ese área tan sensitiva justo antes del ano, o incluso pasar tus dedos sobre su agujero muy levemente. Ya que el músculo que causa la erección comienza ahí atrás, esto producirá una reacción en su miembro

Después que hayas lamido su mango un montón de veces y está todo húmedo y duro, tu hombre comenzará a retorcerse con frustración si no comienzas a tomarlo en serio. Una rápida mirada a su cara te hará saber cuando estás llevando las cosas demasiado lejos. Atormentar es bueno. hasta un punto. Un poco de experiencia chupando pijas te enseñará cuando se ha alcanzado este punto. En uno de tus balanceos hacia arriba con su lengua, desde la base de su mástil al borde del glande, no te detengas.

Continúa tu larga, húmeda lamida sobre la punta de su verga, insistiendo en el agujero del centro. Mantén tu lengua en él, si puedes, pero no chupes su cabeza aún.

Ahora recorre con tu lengua el borde de su glande, por todo el contorno, haciendo frecuentes pases por la piel tierna encarada hacia ti. Aquí es donde la mayoría de los hombres son más sensibles. Pero no todos los hombres!
Hay una cosa que un buen mamador de pijas tiene que aprender a hacer, tan pronto como estés cómodo, que es: Hacer preguntas. Cada hombre es único, y también su verga.

PRECUM: Estruja el mango y mira si brota un líquido claro. Si lo hace, baña tu lengua en él y espárcelo. Se extenderá contigo y parecerá fantásticamente erótico a tu compañero. Ahora, muestra como te gusta la sustancia.

Acércate a la cabeza como si fuese un helado de crema de chocolate y mete todo el pedazo en tu boca caliente. Manténlo allí.

Mamadores al poder 

Escúchalo gemir. Ahora baja rápidamente y mete tanta pija como pueda caber dentro de tu boca. No temas, no te ahogarás. Si doblas tu cuello de la manera correcta, puedes meterla limpiamente en tu garganta.

Permanece así, con la chota dentro de tu boca, durante un momento. Siéntela dentro tuyo. Esto puede ser al menos tan exquisito como tenerla en tu conejito. Crece en ti. En este momento puedes hacer varias cosas. Esta es una de ellas:

Deslízala hacia atrás hasta el extremo de la verga y chasquea tu lengua contra ella. Tu hombre tendrá un hormigueo ahora, queriendo profundizar más en tu garganta. Pero no le dejes imponerse. Si lo hiciera, se iría en dos minutos y esto es divertido?

Moviéndote tan rápido como el pueda aguantar (no lo dejes acabar aún), deslízate arriba y abajo por su pija como si estuvieras cogiendolo Si está muy cerca de eyacular, para, o al menos frena. Si no puedes introducirla hasta el final, puedes engañarlo un poco usando tu mano derecha para completar la sensación de tragártela a fondo. Parecerá como si la hubieses metido por completo en tu boca y hasta lo sentirá igual. Puede también deslizar tus dedos, moviéndolos en forma de O alrededor de su mango, arriba y abajo con el ritmo de su chupada.

El que mama sea pasivo o activo tiene el poder.
El poder que da mamar, es independiente del rol.

Esta es otra cosa. Además de sólo meter la verga en la boca, puedes mamarla que es bastante diferente. Hay mamadas profundas y pequeñas y ambas sientan condenadamente bien. Tu hombre puede tener una preferencia, no obstante, así que observa sus reacciones.

Tomando tan sólo el glande en tu boca, mámalo como si fuera un pezón o una pajita. Esto los pone tan locos , que me pongo caliente tan sólo de pensar en ello. La otra mamada es larga, profunda, en la que tomas la verga completa y la mamas todo el tiempo hacia arriba como si fueras un aspirador y después abajo y lo haces de nuevo, mamando hacia abajo también.

Aquí hay una cosa importante que saber: Cualquiera de estos movimientos sentirán bien las primeras pocas veces o más, pero tras un rato, es como si la pija se volviera inmune al sentimiento. Cuando notes esto, es el momento de cambiar al siguiente juego. No querrás que la verga se vaya a dormir. La quieres constantemente estimulada, casi, pero sin llegar, al punto del orgasmo. Nuestro limite será el dolor de huevos del otro. Aunque un poco está bueno que duela 😉

ESTIMULADOS: Que es justamente como estamos ahora. Tienes una furiosa erección en tu mano derecha y unas pelotas algo tensas en tu izquierda. Echate atrás y obsérvalo, no es hermoso? Lleva tu mano derecha a la base de la verga y aprieta allí. Esto provocará que el mango se llene y espese, y ahora el glande estará brillante y suave. Continúa manteniendo la pija en tu boca y chupa y prueba todos tus movimientos variados hasta que sepas que el machazo que tenes delante ya no puede mas. No puede soportar más y va a dispararse.

Lo que hagas ahora es entre tú y tu amante. Personalmente, yo prefiero observar el disparo. Me proporciona imágenes para mis sueños húmedos y además, es emocionante ver la leche a borbotones. Es asombroso cuanta cosa sale y lo lejos que llega el disparo. Si quieres mirar, lo sentirás venir con su mano derecha y sabrás cuando apartarte. Puede incluso intentar agarrar algo con tu lengua si eres rápido. Puedes querer tragarlo, algunos chicos lo hacen, y a montones de chicos les gusta que se lo traguen. Ten cuidado de retroceder un poco cuando estalle o si no te atragantarás y esto no es muy romántico. Cógelo en tu boca, manténlo allí y después lo tragas. Muchos piden que se lo muestres en tus fauces, antes de desaparecer.

Otra solución, y esta también es bonita, salvo que estés haciendo el amor donde no puedas ensuciar, es dejar los tibios, maravillosos jugos derramarse en tu boca y entonces deslizarlos alrededor de la ya húmeda verga. La hace tan escurridiza y deliciosa de tocar! Querrás recorrerla con tus manos, sintiéndola dura hacia arriba, esparciendo la reluciente leche sobre el glande. Esto también crea una estupenda imagen sensual, para ti y para tu hombre.

Ahora le has hecho a tu chongo una mamada que no olvidará. Créeme, si sigues mis instrucciones, este tipo querrá saber más sobre ti. He oído a los hombres decir que otro hombre la mama mejor que una mujer. Por ser justamente hombres sabemos como hacer una buena chupada. El resto actúa como si fuera un gran favor. Lo que es otro punto que debo remarcar. Si no te gusta chupar y has intentado aprender a que te guste y todavía no funciona, no te rindas. Quizás te guste con el tiempo. Los hombres dicen que los hombres mayores, los que promediamos los 40 somos mejores mamadores.

Personalmente creo que uno termina de refinar el arte de mamar luego de los 35 años.
Enjoy y buenos petes!!!

Daniel B

CEO / Fundador de Usandbath.com apasionado por todo lo relacionado al periodismo, los medios digitales y el marketing digital. Consultor / asesor en proyectos apuntados al segmento LGTTB y por sobre todo CORDOBÉS DE RAZA!

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