El centímetro. Yo sé que tu sabes que la tenés grande.

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Me había hecho amigo de un pibe en una pagina de internet (no sexual). Pegamos buena onda y nos veiamos muy seguido. El flaco era hetero y siempre andaba haciendo alarde de todas las minas que se volteaba, que era re morboso, que les hacia de todo. Y por supuesto me re calentaba, pero como eramos amigos y ademas por lo que contaba le gustaba mucho pero mucho la concha, nunca cruce ningún limite.
Llego el día de su cumpleaños, y obviamente me invito. La “fiesta” era medio triste: todos pibes hetero, poca facha, música mala, poco alcohol. Y encima era en medio de un barrio del conurbano así que irme no era opción (al menos no hasta que se haga de día).

Cada tanto, mientras ellos hablaban de videojuegos, futbol y minas, yo me iba a la habitación de mi amigo y me ponía a chusmear las boludeces que tenia de a montones (era fana de los videojuegos y los anime). Podía estar media hora ahí metido que nadie se daba cuenta. En una de esas tantas escapadas al cuarto de mi amigo, en un momento aparece el y me pregunta si esta todo bien, si la estoy pasando bien, que que me parecía la fiesta. Yo obvio se la re careteé que todo re copado, que estaba re buena la fiesta, etc. En eso el flaco saca una caja de abajo de la cama, que me quería mostrar algo. Tenia mas chucherías de esas que tenia por todo el cuarto. Muñequitos de animes, figuritas, y cosas por el estilo. Pero me llamo la atención algo que no tenia nada que ver con el resto: un centímetro.

Mi amigo me mostraba las cosas que tenia por todo el cuarto, me contaba como las consiguió y eso, y de repente agarra el centímetro y me tira: “sabes que nunca me la medí?”. Yo le conteste que tampoco me la había medido nunca, no tenia conflicto con lo que tenia y no me sacaba el sueño saber cuanto tenia. Ahí me dice que nunca lo hizo porque no sabia como se media el ancho, desde donde medirse para tomar el largo correcto, y me dice: “vos debes saber, no me la queres medir?”. Me quedé duro.

No quería quedar obvio, pero a la vez obvio que me moría de ganas. Le dije que no, que no daba, que por que no se la media el, que yo tampoco sabia como se media, que somos amigos y no daba que le ande agarrando la chota, mucho menos que se la mida, que ademas podía entrar alguien… Mi amigo me insistía, que me lo pedía porque eramos amigos, que sabia que no iba a pasar nada, que me tenia confianza, que no iba a salir de ahí…

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Y de repente la saca y me dice: “al menos decime si te parece grande”… no era grande, era DESCOMUNAL.

Estaba muerta y aun así era una de las pijas mas grandes que haya visto. Yo me negué todo lo que pude, pero el flaco insistía. Así que terminé diciéndole: “bueno, si te la mido, te dejas de joder?”, -respondio afirmativamente-.

Cuando le dije que se la iba a medir, me dice: “bueno, para que me pajeo un toque así se me para y me la medís bien”…

No podía imaginar que eso podía seguir crecido. Y creció. Se la medí, con el acting de no tocársela porque me daba asco. El veredicto fue contundente: 26×8. Ahí empezó a hacer alarde de que las minas siempre le decían que la tenia grande, que en los vestuarios los pibes siempre le ponían apodos. Y le dije que se deje de joder y volvamos a la sala con los otros pibes que ya hacia banda los habíamos dejado.

La noche siguió transcurriendo igual de aburrida, salvo por el hecho de que tremenda chota no se me iba de la mente. Poco a poco todos los invitados se fueron yendo, se hizo de día, y amague con irme. Y mi amigo me propone quedarme, que había tomado mucho, y era mejor dormir un toque así se me bajaba un poco el alcohol y llegaba mas consciente a mi casa. Acepté. La única cama en la casa era la de 2 plazas de su habitación. Yo me tire enseguida, pero como de verdad estaba medio en pedo, en lo que menos pensaba era en garchar o algo parecido.

Pasado un rato me despierto porque notaba que las sabanas se movían mucho, y mi amigo se estaba clavando una re paja. Ahí le digo que no se desubique, que de ultima me iba al living o algo hasta que termine, y me dice “estaba esperando que te despiertes, me di cuenta las ganas con las que me mirabas la chota, nadie se niega a probarla. pajeáme un toque, dale”.

Siguiendo con mi acting me negué, pero no mucho, porque tenia razón, me moría de ganas de probar ese pedazo. Eso si: le negocié que lo pajeaba si el hacia lo propio conmigo. Ni lo dudo, me agarro la chota de una (yo ya estaba al re palo), y ahí empece. No paso mucho tiempo hasta que con la otra mano me empezó a bajar la cabeza. Y bueh, ya entre el alcohol y las ganas que le tenia desde la primera vez que lo vi a el, que crecieron exponencialmente cuando vi semejante termo que tenia entre las piernas…

No me entraba ni en pedo en la boca, lagrimee mal. Pero le puse todo el empeño para que le guste. Parece que hice bien, porque al rato me quiso hacer el orto. Ahí si que no. Semejante cosa me iba a destruir! No me insistió mucho, debe saber el efecto que semejante cosa causa en los hoyos ajenos. Así que lo seguí peteando y nos seguimos pajeando hasta que acabo banda.
Después del polvo, hablando boludeces, me tira que la tiene tan grande que en los tubos de cartón de rollos de cocina le entra justo. Ya ahí me parecía re engreído el pibe, para tanto va a ser. Pero me dijo que le traiga un rollo de la cocina y me mostraba. Lo hice. Y era verdad! Nunca mas volví a ver una chota tan grande. El flaco siguió yendo a mi casa y siempre se me insinuaba, pero nunca mas paso nada. Con el tiempo me empezó a caer mal y no lo vi mas. Pero a veces me dan ganas de volver a escribirle, con tal de volver a tener esa tercer pierna en la boca otra vez.

Martin Brightside

Patagónico. Pasional. Psicólogo frustrado. Armo teorías sobre todo e imagino varias soluciones y salidas a los dilemas cotidianos, como los viejos libros de “Elije tu propia aventura”. Amante de la música. No me quitan el sueño ni la machez absoluta ni la perfección estética.

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6 Replies to “El centímetro. Yo sé que tu sabes que la tenés grande.”

  1. Dos veces probe una asi y la verdad que es si es sufir al pedo duenen mucho salvo tengas el orto abierto de tanto que te metan el puño o brazo jaja porque duelen y se siente la cabeza salir del recto y tratar de pasar a intestino y es muuuuuyyyyyy incomodo y molesto. Lo mejor gruesa y cabezona y de 20cm no mas esas son lo mas

  2. Cuando son asi de grandes lo mejor es usar un toque de xylocaina en jalea. Dilata y no duelen. Yo las grandes las pruebo asi jaja pero ojo un toque no mas. Se tiene que sentir algo de dolor porque sino te parte el orto y ni te das cuenta!!!!!!

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