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Depredador: manoseos en el subte.

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Martin BrightsideVenía tranqui en el subte, linea A, camino a provincia. Eran las 6 de la tarde pero no venia tan reventado (aunque si había multitud). Estaba rodeado de minas, de viejos y de pibes que no eran mi estilo, así que no estaba en plan “ataque”. Hasta que el subte empezó a entrar a Miserere…

Se paró un pibe. HERMOSO. De esa clase de flacos que sé que aunque sea el puto mas reventado de todos que se garcha lo que sea que tenga enfrente, a mi nunca me daría bola. Sería de sus poquísimas excepciones. Lo comí con la mirada, pero asumí que se paró para bajarse en Once, así que no fue de mi parte mas que una mirada y punto. Pero su accionar fue contundente. Cual depredador que vio su presa y la ataca sin darle tiempo a reaccionar. Yo estaba apoyado contra la puerta que abre en todas las estaciones menos en Miserere. Él se paró, pero no se fue a la puerta que si abre en Miserere. Se vino a la mía. “Capaz no viaja muy seguido en la A y no sabe que en Once abre del otro lado” pensé. Pero se vino muy convencido, como imantado, hacia mi puerta, hacia mi.

Cuando la puerta finalmente abrió en Miserere, fue inmediato. No sólo me di cuenta que su intención no era bajarse, si no que de una me mandó una alevosa manoseada de chota. No le importaba que el vagón se haya vaciado por la mitad, y que ya no había tanta gente alrededor que nos ayude a disimular. Me la agarró y me la masajeó con ganas, con desesperación, con furia. Yo no lo podía creer. Por lo inesperado, por lo atrevido, por lo decidido, porque estaba mas bueno que comer pollo con la mano y no había hecho ABSOLUTAMENTE NADA para tenerlo ahí desesperado por mi chota!!

Me moría de ganas de manotearlo todo yo también y de comerle la jeta de un beso. Pero estábamos tan expuestos que me daba cosa que alguien se de cuenta la tremenda exprimida de bulto que me estaba pegando. Claramente yo estaba al palisimo. Y me quedaban apenas un par de estaciones para bajar.

No lo dudé. Cuando llegué a mi estación, lo agarré de la mano, como diciéndole: “veni conmigo”. Entendió. Nos tomamos en ascensor para subir a la calle. Ahí si, NOS COMIMOS LA BOCA. Con tanta furia y hambre como su furtiva forma de paquetearme en el vagón. “Vivo a media cuadra, venís?”, le digo. Su respuesta fue mas que obvia.
Apenas llegamos a cerrar la puerta que volaron bolsos, sacos y nos comimos enteros.

“Algo rápido, que me escribió mi novia que me esta esperando”, fue casi la única frase entera que hiló desde que me mandó mano en el subte hasta que entramos a mi living.

Chape, franeleo, chupadas, paja. Todo así, como si ninguno de los 2 hubiese cogido en meses. Como si fuesemos el uno para el otro el pibe mas fachero y con la mejor pija que tuvimos en la vida. Como un “es ahora o nunca”. Me tuve que aguantar la acabada en varias ocasiones, me tenía MUY caliente, pero a pesar de que tenía que ser algo rápido, quería que dure lo mas que se pueda. Pero entre tanta franela, paja cruzada, chupadas, después de unos 10 minutos, mientras me la mamaba con muchas ganas que mucho “putito petero experto”, ya no podía aguantar mas. Hace cuanto que no acababa así!

Como 6 lechazos, bien cargados, todos en mi pecho, para no dejarle a el rastros de nada que lo incriminen. Él hizo lo propio poco después, mientras nos comíamos la boca.
Nos pasamos teléfono y quedamos en contacto. Ojalá la próxima nos garchemos bien garchados.

Martin Brightside

Patagónico. Pasional. Psicólogo frustrado. Armo teorías sobre todo e imagino varias soluciones y salidas a los dilemas cotidianos, como los viejos libros de “Elije tu propia aventura”. Amante de la música. No me quitan el sueño ni la machez absoluta ni la perfección estética.

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2 Replies to “Depredador: manoseos en el subte.”

  1. para que vuelven los morbos y los “ratones” (como decian en los 90), el pibe en cuestion era muy parecido al trajeado de la foto, no mas que con barba

  2. Uff que buena cita. ayer nomás 7.30 de la mañana subte A de san Pedrito a Piedras (no llegaba a Plaza de Mayo por el visitante ilustre). Yo contra la cabina del conductor, a mi derecha un poli de la ciudad (grandote). En Primera Junta subió de mi lado un pibe con gorra, campera de lana que le cedió el paso a una chica. En el primer movimiento del vagón, noté un roce, accidental dije. ERROR…, me manoteó el bulto y me masturbó de una manera que pocas veces me lo han hecho, me mostraba fotos de su culo en el teléfono. Bajó en Congreso creo, por falta de decisión no lo seguí. si andás por acá escribime. Llegué a ver a mi cliente en “estado interesante”, toda gomosa y húmeda. Que bien que la pasé !!!

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